Inverso
No sé qué tiene y lo sé todo a la vez
Tiene el mismo hábito tonto que yo de hacer reír al otro.
Tiene orejas y cejas bailarinas, yo en cambio hago
triquiñuelas
y le canto y le cuento y él siempre me escucha.
Tiene un palpo que hila todos los contornos de mi espalda
y me da la libertad para revolotear entre sus pétalos
castaños
Pero decido endurecerme, abandonar el vuelo
Y desde mi encierro contemplo que
tiene un escudo en el rostro y yo nunca había besado
a alguien con tan pesado escudo
un escudo de hierbas secas
Nuestra batalla es juego húmedo, de delicias
que poco a poco cambia
cuando se deshace mi crisálida
y bajo, pues, a su perianto seco, casi rubio y
resbaladizo
pero una oruga no sabe correr
Él, entonces, reserva el veneno y me muestra eso otro que
tiene:
una ternura anfibia y nocturna
y al igual que yo, un alma ingobernable y alada
Vamos, que no sé qué tiene y lo sé todo a la vez.
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